Internet es  el medio principal para muchos usuarios en lo que a trabajo y entretenimiento se refiere. Y en nuestro país, las deficientes conexiones a Internet con las que contamos producen una gran frustración entre los usuarios. Concretamente, el 61% trabaja con problemas desde casa, mientras que dos de cada tres quieren que la velocidad de conexión mejore.

La tecnología ha avanzado muchísimo en algunos campos en los que uno puede llegar a quedar sorprendido, como la lectura de huella dactilar en dispositivos móviles, las pantallas curvas, o incluso la impresión en tres dimensiones. Sin embargo, lo cierto es que también nos encontramos con que ciertas tecnologías, tales como la conexión a Internet, son deficientes. La principal diferencia es que mientras que las tecnologías novedosas son de uso marginal, la conexión a Internet es algo esencial hoy en día. En muchos casos es la principal fuente de entretenimiento diaria, mientras que en otros casos incluso el trabajo depende al 100% de este medio. No es raro, por tanto, que los problemas de conexión a Internet produzcan tanta frustración entre los usuarios.

Un estudio auspiciado por D-Link revela datos realmente interesantes. Por ejemplo, el 38% de los usuarios no están contentos con la velocidad de su red. No obstante, esos son datos de los principales países de Europa. Lo que nos encontramos en España es que el 43% tiene problemas de conexión. Lo que dificulta mucho las cosas para los usuarios.

En Europa, nos encontramos con que el 61% de los usuarios tiene problemas para trabajar desde casa, mientras que el 56% se encuentra con problemas para ver vídeo en Full HD. Asimismo, el 27% de los usuarios sufre con la conexión cuando conecta varios dispositivos, como podrían ser videoconsolas. Y a esto hay que sumar que un 20% afirma tener puntos muertos en casa en lo que a la conectividad WiFi se refiere, por lo que hay zonas del hogar en la que no pueden conectarse a Internet utilizando la conexión de banda ancha que tienen contratada. Este último problema está relacionado tanto con los routers que ofrecen las compañías, como con algunos de los inconvenientes que tienen las redes WiFi.

Una posible solución a algunos de los problemas sería la compra de un router de mayor calidad, pero en la mayoría de los casos se trata de algo fuera del alcance de los usuarios. Y es que nadie puede mejorar la velocidad de su conexión que llega por el cable hasta el hogar. España es un país donde las conexiones a Internet todavía tienen que mejorar mucho. Hemos alcanzado velocidades que ya son dignas para ver incluso vídeo en streaming en alta definición. Sin embargo, el problema estriba en la estabilidad. Los microcortes, los cortes completos, y las caídas de velocidad son males que afectan a prácticamente todas las compañías. Y para colmo, la atención al cliente a veces no es la mejor. Sin duda, es una asignatura pendiente de los proveedores españoles.

Las peores conexiones a Internet de Europa, España.
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