Hay muchas maneras de posicionar nuestra web en los buscadores. Las principales herramientas para lograr estar en las primeras posiciones en los buscadores son el SEO y el SEM, dos maneras de gestionar la forma de ir ganando puestos en los resultados de los buscadores e ir ascendiendo en esa jungla en constante cambio.

Ya sabemos, porque lo hemos visto en un artículo anterior, qué es cada una de estas herramientas y cómo utilizarlas. Pero no son las únicas que se han de utilizar, ya que han de ser usadas en una estrategia más amplia, ya que actualmente los buscadores no solo se basan en este tipo de cuestiones para colocar el resultado de nuestra página web en esos ansiados primeros espacios.

La utilización de palabras clave, el contenido de la web y la interacción de los usuarios con ella determinan su grado de popularidad y la capacidad de aparecer en un mejor lugar cuando se busque el tema al que se refiere la web. Todo influye para dar relevancia a nuestra página y a situarla en los mejores lugares.

Si un artículo de un blog, un producto de una tienda on line o cualquier contenido que tengamos en la web resulta agradable a los usuarios o lectores, lo compartirán en las redes sociales y esta viralización consigue que su  popularidad aumente y en consecuencia, se considere más relevante.

Esto ocurre con las actualizaciones de Facebook, los tuits o las publicaciones de cualquier red social. Al pasar de usuario en usuario y comenzar a se conocido y recomendado, su presencia es mayor y por tanto, resulta más “visible” para los buscadores.

Por ese motivo, se ha de procurar tener un contenido interesante, que genere visitas y que haga que el resto de usuarios lo recomienden. Se puede conseguir de dos maneras: creando un contenido que puede generar muchas visitas que no se detienen en más que en ese artículo y que desaparecen una vez lo han visto, o creando contenido que genere interés y ganas de conocer más cosas de la web.

Ese es el contenido que, a la larga, consigue rentabilizarse y crea la costumbre al lector y usuario de volver y continuar informándose sobre el tema del que trata la web.

Una opción podría ser alternar ambos tipos de contenido. El que atrae al público masivamente y el que llama la atención de los que de verdad están interesados en el tema del que trata la web, de manera que uno llame la atención y el otro ofrezca información realmente interesante.

Hay que saber en qué proporción utilizar ambos y de qué manera pueden ser realmente útiles. Para hacerlo correctamente es necesario crear una estrategia de contenidos, sabiendo qué información hay que ofrecer en cada momento y la mejor manera de hacerlo.

Por eso es mejor contar un equipo que se encargue de este asunto, monitorizando las redes, creando el contenido adecuado y gestionando su difusión en las redes sociales. Es un proceso que cuesta tiempo realizar en condiciones y precisa de mucho trabajo y atención.