Cuando se trata de diseñar una web, lo primero que se ha de tener en cuenta es el destino que se le quiere dar. Es decir, si se trata de una web con información, un blog o bien una tienda on-line. Aunque parezca que todo se limita a aplicar en el diseño y desarrollo todo lo que se necesita para posicionarla, cada tipo de página tiene características diferentes y se ha de trabajar en esa diferenciación.

Una página corporativa está pensada para acercar a los usuarios de la web sobre qué es y a quien se dedica la empresa. Lo ideal es que contenga los datos útiles de la misma, su principal actividad y todas las demás a las que se dedica y alguna muestra de los trabajos realizados, para reforzar la imagen de ser una empresa activa y de calidad.

La información se puede reforzar con la inclusión de un apartado que contenga recortes de prensa sobre la empresa y sus trabajos. También es útil una galería de imágenes relacionada con la actividad y un blog donde de manera regular se vaya ofreciendo información relacionada con la empresa. Es aconsejable que esta información no se limite a la empresa, sino a cosas que tienen que ver con su actividad.

Las redes sociales han de estar también presentes, de forma que se pueda acceder a todas las que tiene la empresa, para que se puedan seguir los perfiles sin problemas. Hay que recordar que una pagina web corporativa no suele actualizarse con frecuencia y que hay que apoyarla con un blog, que ofrece una cadencia de actualización más alto.

Si hablamos de una tienda on-line, el asunto es diferente. Una web de este estilo tiene que actualizarse a medida que se añaden productos al catálogo de la tienda. También necesita de un blog para estar activa y generar visitas y ayudar a posicionarse en los buscadores. Ya hemos hablado en alguna ocasión de lo que necesita una tienda on-line, es decir, simplificar los pasos para convertir la visita en una compra.

Webs corporativas y tienda on-line: Diferencias para desarrollarlas
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