Una de las herramientas más potentes para mejorar la apariencia y la fuerza de la página web, sea un blog o una tienda on line, son las imágenes que se utilizan para ilustrar o mostrar los productos en ellas. Son parte de la imagen general que se ofrece en ella y permite mostrar de manera más gráfica lo que se explica en ella. Un artículo o un producto a la venta resulta mucho más atractivo si cuenta con un apoyo gráfico que realce su presencia.

Una imagen  no solo aporta valor a la información escrita que se ofrece en el blog, web corporativa o tienda on line, sino que hace más fácil la localización de la misma. Una buena utilización de estas imágenes hace que el valor de lo expuesto sea mayor y ayuda a los buscadores a encontrar esa información por delante de otras similares.

Para asegurarse de que esto funciona así, hay que tener en cuenta varias cosas importantes. La principal es el nombre de la imagen. Normalmente, cuando se tira una foto con la cámara, esta le da un nombre general al guardarla. Puede ser un número o una combinación entre números y letras. Obviamente, esto no sirve para que un buscador la localice. Hay que cambiarle el nombre antes de subirla al servidor. Lo mejor es darle un nombre que tenga que ver con el tema a tratar para reforzar el SEO del artículo.

Una vez subido, se puede cambiar el nombre del archivo y es aconsejable utilizar las palabras clave del tema que ilustra, para que Google y otros buscadores la localicen con facilidad. Una manera podría ser poner el título del post, de manera que estará siempre unida a ese artículo en concreto.

Hay que vigilar el tamaño, para que se ajuste al ancho del espacio de la web donde se va a mostrar y la resolución. Una resolución demasiado grande puede hacer que se ralentice la carga de la web y sea contraproducente. Aunque se trate de una imagen para una página web, esto no quiere decir que se pueda dejar sin arreglar. Hay que equilibrar el color, el contraste y el brillo para que quede tal y como se busca.

Una foto puede tener derechos de autor, así que es mejor utilizar una que no suponga problemas. Hay banco de imágenes que ofrecen fotos e ilustraciones de manera gratuita, incluso de las que son de pago en resoluciones pequeñas. Hay también imágenes en Flickr que tienen licencia Creative Common, con lo que solo con hacer mención del autor es suficiente para utilizarla.

Imagen | Freedigitalphotos