La publicidad ha cambiado al mismo ritmo que ha ido cambiando la sociedad. Ahora todo es más rápido, más inmediato, pero la publicidad se recrea en otros argumentos para alcanzar a los destinatarios de sus mensajes. Ahora, no se busca vender un producto por sus bondades comerciales, sino por las expectativas que trae o las experiencias que transmite.

En el mundo del marketing digital esto va mucho más allá. Aunque hay llamadas a la acción, que pide que se compre el producto o el servicio anunciado, lo que se busca es generar un canal de comunicación con el posible cliente. Con esto, se intenta transmitir una serie de informaciones que ayuden al lector a conocer mejor lo que se ofrece.

El marketing de contenidos consigue que el lector tenga esa información y a través de ella acabe sintiéndose atraído por lo que se ofrece y acabe convirtiéndose en cliente, comprando los productos o servicios que ofrece la empresa. Esta es la principal función del marketing de contenidos, aunque en principio no lo parezca.

El contenido de un post publicado en un blog puede estar lleno de información sobre un producto determinado, pero también se puede agrupar toda esa información en un contenedor más elaborado, con una redacción que, sin olvidar las palabras clave que pueden conducir hasta el artículo a través de los buscadores, tengan una estructura que lo haga interesante y no solo por los datos que ofrezca.

Es importante que los artículos estén escritos de manera que sean interesantes, que la redacción sea agradable y que se pueda leer con soltura y facilidad. En ella pueden incluirse todos los datos relevantes que sean necesarios, pero sin olvidar que no solo es una relación de especificaciones técnicas, sino que tiene, además que contar “la historia del producto” .

Recordando esto, se podrá llegar hasta el posible cliente sin “forzarle” a comprar, como se hace con la publicidad tradicional. A través de esos contenidos se le mantiene informado, se le permite descubrir el producto pero también le entran ganas de descubrir más cosas sobre él.

El marketing de contenidos es interesante, pero hay que saber redactar bien los textos. Un equipo de profesionales puede hacer que la redacción sea todo lo efectiva que se necesita, por lo que es recomendable contar con su asesoramiento. En Angal podemos ayudarte a crear estos contenidos “de enganche“, por lo que la tienda on-line o empresa tendrá la presencia en internet que se necesita para triunfar.