Este modelo fue renovado justo antes del verano, añadiéndole la plataforma Sandy Bridge de Intel, además del puerto Thunderbolt.

Las nuevas CPUs han permitido duplicar el nivel de prestaciones respecto a los modelos anteriores, pero sin penalizar el consumo de energía. De hecho, la batería de este Air dura en torno a las 4 horas de trabajo real, una cifra sorprendente si tenemos en cuenta que se aloja en un grosor inferior a los dos centímetros de su parte más gruesa.

Desde el punto de vista de las pruebas, aunque hemos instalado Windows 7 en este equipo para ejecutar nuestro PC Mark 7, los resultados son poco concluyentes, pues faltaban controladores específicos para algunos componentes, y pruebas como 3DMark 11 ni siquiera se ejecutaban por la falta de soporte de DirectX11. Aun así, las cifras muestran un equipo bastante potente para tareas ofimáticas y de productividad, donde la aceleración 3D no juege un papel fundamental.

Este MacBook es un equipo excelente para usuarios altamente exigentes que busquen máxima calidad y mínimo tamaño. Aunque no lo parezca, su precio es razonable si tenemos en cuenta la tecnología condensada en semejante espacio, y detalles como el disco SSD ultrarrápido. Eso sí, está pensado específicamente para ser disfrutado con Mac OS X.

MacBook Air de 11 pulgadas
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